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jueves, 26 de noviembre de 2020

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Humor y ciencia ficción

 Escribir a partir del recorte periodístico con que ilustramos. ¡¡¡¡Se trata de un encuentro cercano del tercer tipo!!!! Con mucho humor, espacio para la ciencia ficción, para el diálogo, para la pura ciencia, y quién sabe cuántas cosas más. ¡Esperamos tus textos!




jueves, 12 de noviembre de 2020

Ejercicio de écfrasis

 ¿Que historia -relato, cuento o microficción- te sugiere "Ronda de noche", de Rembrandt?



Rembrandt Hamerszoon van Rijn - Ronda de Noche (1642)

lunes, 26 de febrero de 2018

La consigna consiste en establecer las cesuras en los dos poemas siguientes







Ejercicio correspondiente a la consigna impartida en nuestro taller a distancia del día 26 de febrero 2018

1)
El rey Maldito, de Pablo Neruda (“Memorial de Isla Negra”)
La vieja selva llora tanto que ya está podrida la tierra. Es la madre del tigre y de los escarabajos. Es también la madre del dios que duerme. El dios que duerme no duerme porque tiene sueño sino porque sus pies son de piedra. Lloraba con todas sus hojas, con todos sus párpados negros. Cuando bajó a beber el tigre tenía sangre en el hocico y el lomo lleno de lágrimas. La iguana bajó por el llanto como una nave resbalosa y con las gotas que caían multiplicó sus amatistas. Un pájaro de vuelo escarlata, violeta, amarillo, volcó el cargamento que el cielo dejó en las ramas, suspendido. ¡Ay lo que ha comido la selva! Sus propios árboles, los sueños de las lianas y las raíces, lo que quedó de la torcaza después de que fue asesinada, los vestidos de la serpiente, las torres locas del follaje, el pico cruel de las tortugas, todo se lo come la selva. Los minutos que con lentitud se fueron convirtiendo en siglos, en polvo de ramas inútiles, los días abrasadores, las noches negras, sin otra luz que el fósforo de los leopardos, todo se lo comió la selva. La luz, la muerte, el agua, el sol, el trueno, las cosas que huyen, los insectos que arden y mueren, consumidos en sus pequeñas vidas de oro, el tórrido estío y su cesta de innumerables frutos rojos, el  tiempo, con su cabellera, todo es alimento que cae en la antigua, en la verde boca de la selva devoradora. Así llegó el rey con su lanza.

2)
Poema XXIV, de Juan Gelman (“Carta Abierta – París/ Roma 1980 – dedicada a su hijo”)
Te destrabajo de la muerte como puedo pobre de vos la alma camina dentro de sí y ojalá resplandezcan piedras que pulo con tu respirar niñísimo que munda o trista o cómo serán las obras que te traigan vos por mi desfuera solo compañero de los creídos de los afligidos por tu pobrear se alzan los soles que iluminaban rostros sufrideras para que nadie se humillara fuera ternura que estuvieras vivo sos

//Taller Literario a distancia “Despierta Palabra”. Todos los lunes de 10 a 11 horas; se repite luego durante toda la semana en horarios rotativos http://miradasdeartista.com//

domingo, 18 de febrero de 2018

Estos son los textos a analizar, conforme ejercicio impartido en nuestra edición Nª 10 de Taller Literario a distancia "Despierta Palabra". Podés escucharnos todos los lunes, de 10 a 11 horas por la frecuencia de internet -radio virtual- http://miradasdeartista.com




PINTURA DE UN SUEÑO CON SOFÁ
Gioconda Belli

Uno de mis lánguidos pies entre tus manos
Tus dedos fuertes recorriendo el arco
Con el que me sostengo sobre la tierra
-¿qué es acariciar un cuerpo
Sino evadir por un instante
las leyes de la gravedad?
Un par de brazos
para que mis hombros leviten
Y mi cabeza tenga un pecho
como punto de apoyo
El viejo sofá y los dos nosotros
Yo contra vos
como un tren que se detiene
en una estación en la noche
y resopla tranquilo
antes de emprender la marcha
otra vez
A veces tengo tanto cansancio de ser
De que mis palabras no digan lo que quiero
Tanta necesidad de un punto oscuro donde cerrar los ojos
y no tener que responder por nada, ni por nadie.
Sería hermoso encontrar esa habitación
con el sofá viejo
donde el arco de mi pie entre tus manos
no pesara como el engranaje de una locomotora
obligada a viajar llena de pasajeros
por un calendario implacable
Pero estamos en un mundo lleno de ruidos
y obligaciones y corazones entregados de lleno
a sus solitarios y tenaces conflictos
Vos y tus ojos viajan en otro carril
cono un tren de alta velocidad
Yo que antes alegremente me acoplaba
como vagón de cola al trayecto
no quiero más
que despojarme del aluminio de mi carrocería
Y dejarme caer blandamente
sobre el mullido abandono de caricias en los pies
Quiero un viejo sofá
Un pecho donde el peso de mi cabeza
Sea el viaje
La aventura
y basta.
----------------- 

LA CASA EN EL AIRE
Alicia Genovese

junio 29
El terreno fue desmalezado
y la tierra apareció rugosa
como la piel de un recién nacido;
apilados los troncos
dominada la zarza en lo bajo
entré y con una vara
marqué la zona para rellenar,
poco alcanzado por el sol
un limo informe;
al darme vuelta
vi el círculo de árboles
donde iba a estar la casa
y permanecí en su interior
como en un campo gravitatorio;
era el aire, un soplo,
una bienvenida; concluía
un país extranjero
y el páramo invernal,
despoblado el monte
a machete, se reordenaba
con los nuevos
accesos de la luz;
supe de los lugares que te eligen
y se convierten en un centro
sólo con mostrarte
que hay tierra alrededor
que en un giro
se oxigena el futuro;
a la extensión desprovista,
me entregué, sin votos,
a esa soleada austeridad
me confié, sin liturgias;
la vara era tibia
como la primera chispa
y el comienzo, ése
-------------------------- 

Fragmento de “Extracción de la piedra de la locura”
Alejandra Pizarnik

Elles, les ámes (...), sont malades et elles souffrent et nul ne leur
porte-reméde; elles sont blessées et brisées et nul ne les panse.
RUYSBROECK

La luz mala se ha avecinado y nada es cierto. Y si pienso en todo lo que leí acerca del espíritu... Cerré los ojos, vi cuerpos luminosos que giraban en la niebla, en el lugar de las ambiguas vecindades. No temas, nada te sobrevendrá, ya no hay violadores de tumbas. El silencio, el silencio siempre, las monedas de oro del sueño.

Hablo como en mí se habla. No mi voz obstinada en parecer una voz humana sino la otra que atestigua que no he cesado de morar en el bosque.

Si vieras a la que sin ti duerme en un jardín en ruinas en la memoria. Allí yo, ebria de mil muertes, hablo de mí conmigo sólo por saber si es verdad que estoy debajo de la hierba. No sé los nombres. ¿A quién le dirás que no sabes? Te deseas otra. La otra que eres se desea otra. ¿Qué pasa en la verde alameda? Pasa que no es verde y ni siquiera hay una alameda. Y ahora juegas a ser esclava para ocultar tu corona ¿otorgada por quién? ¿quién te ha ungido? ¿quién te ha consagrado? El invisible pueblo de la memoria más vieja. Perdida por propio designio, has renunciado a tu reino por las cenizas. Quien te hace doler te recuerda antiguos homenajes. No obstante, lloras funestamente y evocas tu locura y hasta quisieras extraerla de ti como si fuese una piedra a ella, tu solo privilegio. En un muro blanco dibujas las alegorías del reposo, y es siempre una reina loca que yace bajo la luna sobre la triste hierba del viejo jardín. Pero no hables de los jardines, no hables de la luna no hables de la rosa, no hables del mar. Habla de lo que sabes. Habla de lo que vibra en tu médula y hace luces y sombras en tu mirada, habla del dolor incesante de tus huesos, habla del vértigo, habla de tu respiración, de tu desolación, de tu traición. Es tan oscuro, tan en silencio el proceso a que me obligo. Oh habla del silencio.

De repente poseída por un funesto presentimiento de un viento negro que impide respirar, busqué el recuerdo de alguna alegría que me sirviera de escudo, o de arma de defensa, o aun de ataque. Parecía el Eclesiastés: busqué en todas mis memorias y nada, nada debajo de la aurora de dedos negros. Mi oficio (también en el sueño lo ejerzo) es conjurar y exorcizar. A qué hora empezó la desgracia? No quiero saber. No quiero más que un silencio para mí y las que fui, un silencio como la pequeña choza que encuentran en el bosque los niños perdidos. Y qué sé yo qué ha de ser de mí si nada rima con nada.

Te despeñas. Es el sinfín desesperante, igual y no obstante contrario a la noche de los cuerpos donde apenas un manantial cesa aparece otro que reanuda el fin de las aguas.

Sin el perdón de las aguas no puedo vivir. Sin el mármol final del cielo no puedo morir.

En ti es de noche. Pronto asistirás al animoso encabritarse del animal que eres. Corazón de la noche, habla.

Haberse muerto en quien se era y en quien se amaba, haberse y no haberse dado vuelta como un cielo tormentoso y celeste al mismo tiempo.

Hubiese querido más que esto y a la vez nada.

Va y viene diciéndose solo en solitario vaivén. Un perderse gota a gota el sentido de los días. Señuelos de conceptos. Trampas de vocales. La razón me muestra la salida del escenario donde levantaron una iglesia bajo la lluvia: la mujer-loba deposita a su vástago en el umbral y huye. Hay una luz tristísima de cirios acechados por un soplo maligno. Llora la niña loba. Ningún dormido la oye. Todas las pestes y las plagas para los que duermen en paz.

Esta voz ávida venida de antiguos plañidos. Ingenuamente existes, te disfrazas de pequeña asesina, te das miedo frente al espejo. Hundirme en la tierra y que la tierra se cierre sobre mí. Éxtasis innoble. Tú sabes que te han humillado hasta cuando te mostraban el sol. Tú sabes que nunca sabrás defenderte, que sólo deseas presentarles el trofeo, quiero decir tu cadáver, y que se lo coman y se lo beban.

Las moradas del consuelo, la consagración de la inocencia, la alegría inadjetivable del cuerpo.

Si de pronto una pintura se anima y el niño florentino que miras ardientemente extiende una mano y te invita a permanecer a su lado en la terrible dicha de ser un objeto a mirar y admirar. No (dije), para ser dos hay que ser distintos. Yo estoy fuera del marco pero el modo de ofrendarse es el mismo.

Briznas, muñecos sin cabeza, yo me llamo, yo me llamo toda la noche. Y en mi sueño un carromato de circo lleno de corsarios muertos en sus ataúdes. Un momento antes, con bellísimos atavíos y parches negros en el ojo, los capitanes saltaban de un bergantín a otro como olas, hermosos como soles.

De manera que soñé capitanes y ataúdes de colores deliciosos y ahora tengo miedo a causa de todas las cosas que guardo, no un cofre de piratas, no un tesoro bien enterrado, sino cuantas cosas en movimiento, cuantas pequeñas figuras azules y doradas gesticulan y danzan (pero decir no dicen), y luego está el espacio negro -déjate caer, déjate caer-, umbral de la más alta inocencia o tal vez tan sólo de la locura. Comprendo mi miedo a una rebelión de las pequeñas figuras azules y doradas. Alma partida, alma compartida, he vagado y errado tanto para fundar uniones con el niño pintado en tanto que objeto a contemplar, y no obstante, luego de analizar los colores y las formas, me encontré haciendo el amor con un muchacho viviente en el mismo momento que el del cuadro se desnudaba y me poseía detrás de mis párpados cerrados.

Sonríe y yo soy una minúscula marioneta rosa con un paraguas celeste yo entro por su sonrisa yo hago mi casita en su lengua yo habito en la palma de su mano cierra sus dedos un polvo dorado un poco de sangre adiós oh adiós.

Como una voz no lejos de la noche arde el fuego más exacto. Sin piel ni huesos andan los animales por el bosque hecho cenizas. Una vez el canto de un solo pájaro te había aproximado al calor más agudo. Mares y diademas, mares y serpientes. Por favor, mira cómo la pequeña calavera de perro suspendida del cielo raso pintado de azul se balancea con hojas secas que tiemblan en torno de ella. Grietas y agujeros en mi persona escapada de un incendio. Escribir es buscar en el tumulto de los quemados el hueso del brazo que corresponda al hueso de la pierna. Miserable mixtura. Yo restauro, yo reconstruyo, yo ando así de rodeada de muerte. Y es sin gracia, sin aureola, sin tregua. Y esa voz, esa elegía a una causa primera: un grito, un soplo, un respirar entre dioses. Yo relato mi víspera, ¿Y qué puedes tú? Sales de tu guarida y no entiendes. Vuelves a ella y ya no importa entender o no. Vuelves a salir y no entiendes. No hay por donde respirar y tú hablas del soplo de los dioses.

No me hables del sol porque me moriría. Llévame como a una princesita ciega, como cuando lenta y cuidadosamente se hace el otoño en un jardín.

Vendrás a mí con tu voz apenas coloreada por un acento que me hará evocar una puerta abierta, con la sombra de un pájaro de bello nombre, con lo que esa sombra deja en la memoria, con lo que permanece cuando avientan las cenizas de una joven muerta, con los trazos que duran en la hoja después de haber borrado un dibujo que representaba una casa, un árbol, el sol y un animal.

Si no vino es porque no vino. Es como hacer el otoño. Nada esperabas de su venida. Todo lo esperabas. Vida de tu sombra ¿qué quieres? Un transcurrir de fiesta delirante, un lenguaje sin límites, un naufragio en tus propias aguas, oh avara.

Cada hora, cada día, yo quisiera no tener que hablar. Figuras de cera los otros y sobre todo yo, que soy más otra que ellos. Nada pretendo en este poema si no es desanudar mi garganta.

Rápido, tu voz más oculta. Se transmuta, te transmite. Tanto que hacer y yo me deshago. Te excomulgan de ti. Sufro, luego no sé. En el sueño el rey moría de amor por mí. Aquí, pequeña mendiga, te inmunizan. (Y aún tienes cara de niña; varios años más y no les caerás en gracia ni a los perros.)

          mi cuerpo se abría al conocimiento de mi estar
          y de mi ser confusos y difusos
          mi cuerpo vibraba y respiraba
          según un canto ahora olvidado
          yo no era aún la fugitiva de la música
          yo sabía el lugar del tiempo
          y el tiempo del lugar
          en el amor yo me abría
          y ritmaba los viejos gestos de la amante
          heredera de la visión
          de un jardín prohibido

La que soñó, la que fue soñada. Paisajes prodigiosos para la infancia más fiel. A falta de eso -que no es mucho-, la voz que injuria tiene razón.

La tenebrosa luminosidad de los sueños ahogados. Agua dolorosa.

El sueño demasiado tarde, los caballos blancos demasiado tarde, el haberme ido con una melodía demasiado tarde. La melodía pulsaba mi corazón y yo lloré la pérdida de mi único bien, alguien me vio llorando en el sueño y yo expliqué (dentro de lo posible), mediante palabras simples (dentro de lo posible), palabras buenas y seguras (dentro de lo posible). Me adueñé de mi persona, la arranqué del hermoso delirio, la anonadé a fin de serenar el terror que alguien tenía a que me muriera en su casa.

¿Y yo? ¿A cuántos he salvado yo?

El haberme prosternado ante el sufrimiento de los demás, el haberme acallado en honor de los demás.

Retrocedía mi roja violencia elemental. El sexo a flor de corazón, la vía del éxtasis entre las piernas. Mi violencia de vientos rojos y de vientos negros. Las verdaderas fiestas tienen lugar en el cuerpo y en los sueños.

Puertas del corazón, perro apaleado, veo un templo, tiemblo, ¿qué pasa? No pasa. Yo presentía una escritura total. El animal palpitaba en mis brazos con rumores de órganos vivos, calor, corazón, respiración, todo musical y silencioso al mismo tiempo. ¿Qué significa traducirse en palabras? Y los proyectos de perfección a largo plazo; medir cada día la probable elevación de mi espíritu, la desaparición de mis faltas gramaticales. Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar. La luz, el vino prohibido, los vértigos, ¿para quién escribes? Ruinas de un templo olvidado. Si celebrar fuera posible.

Visión enlutada, desgarrada, de un jardín con estatuas rotas. Al filo de la madrugada los huesos te dolían. Tú te desgarras. Te lo prevengo y te lo previne. Tú te desarmas. Te lo digo, te lo dije. Tú te desnudas. Te desposees. Te desunes. Te lo predije. De pronto se deshizo: ningún nacimiento. Te llevas, te sobrellevas. Solamente tú sabes de este ritmo quebrantado. Ahora tus despojos, recogerlos uno a uno, gran hastío, en dónde dejarlos. De haberla tenido cerca, hubiese vendido mi alma a cambio de invisibilizarme. Ebria de mí, de la música, de los poemas, por qué no dije del agujero de ausencia. En un himno harapiento rodaba el llanto por mi cara. ¿Y por qué no dicen algo? ¿Y para qué este gran silencio?



De: Extracción de la piedra de locura (Fragmento).
 .
Foto: Evgeny Freeone. 



jueves, 16 de octubre de 2014

Breve antología del HAIKU



Book of Haiku (1968)


Pájaros cantando
en la oscuridad
- Lluvioso amanecer.

Birds singing
in the dark
- Rainy dawn.

Esta tarde de Julio
una gran rana
En el umbral de mi puerta.

This July evening,
a large frog
On my door sill.

La baja amarilla
luna sobre la
tranquila luz del hogar

The low yellow
moon above the
Quiet lamplit house

Desanimante señal 
- la pescadería
Está cerrada.

Unencouraging sign
- the fish store
Is closed.

Cabeceando contra
la pared, las flores
estornudan.

Nodding against
the wall, the flowers
Sneeze

El sabor
de la lluvia
- ¿Por qué arrodillarse?

The taste
of rain
- Why kneel?

La luna,
la estrella fugaz
- Mira a otra parte

The moon,
the falling star
- Look elsewhere

La lluvia ha llenado
la fuente de los pájaros
Nuevamente, casi

The rain has filled
the birdbath
Again, almost

Y el silencioso gato
sentado junto al poste
Percibe la luna

And the quiet cat
sitting by the post
Perceives the moon

Inútil, inútil
la fuerte lluvia
Dirigiéndose al mar.

Useless, useless,
the heavy rain
Driving into the sea.

Esos pájaros sentados
ahí afuera sobre la cerca -
Todos ellos van a morir.

Those birds sitting
out there on the fence -
They're all going to die.

El fondo de mis zapatos
está mojado
por caminar bajo la lluvia

The bottoms of my shoes
are wet
from walking in the rain

De la novela Desolation Angels (1965)


Bruma hirviendo desde la
cumbre - las montañas
están limpias.

Mist boiling from the
ridge - the mountains
Are clean.

Bruma antes de la cima
- el sueño
Continúa.

Mist before the peak
- the dream
Goes on

The Northport Haiku (1964)


Cierra los ojos -
El propietario está golpeando
En la puerta trasera.

Close your eyes -
Landlord knocking
On the back door.

Una silenciosa noche de Otoño
y estos tontos
Comienzan a discutir

A quiet Autumn night
and these fools
Are starting to argue

Sea lo que sea, renuncio
- ahora dejaré salir
mi aliento -

Whatever it is, I quit
-now I'll let my
breath out -

Cuántos gatos necesitan
por aquí
para una orgía

How many cats they need
around here
For any orgy?

Esta noche bajaré
mi cola --
Los he visto merodeando el pueblo

Tonight I'll lower
my tail --
I've seen them around town.

Si salgo ahora
mis garras
se mojarán

If I go out now,
my paws
will get wet

Viene un auto pero
el gato sabe
que no es una culebra

A car is coming but
the cat knows
It's not a snake

En Londres los gatos
pueden dormir
En la puerta del carnicero

In London-town cats
can sleep
In the butcher's doorway.

American Haiku (1959)


No hubo telegrama hoy
Sólo más hojas
cayeron.

No telegram today
only more leaves
fell.

Borracho como un búho,
escribiendo cartas
bajo la tormenta

Drunk as a hoot owl,
writing letters
by thunderstorm.

Todo el día
usando un gorro
eso no estaba en mi cabeza

All day long
wearing a hat
that wasn't on my head.

Cruzando un campo de fútbol
volviendo a casa del trabajo
el solitario hombre de negocios

Crossing the football field
coming home from work -
the lonely businessman.

Chasquea tus dedos
detén el mundo
la lluvia se acrecienta.

Snap your finger
stop the world -
rain falls harder.

Anochece
demasiado oscuro para leer la página
demasiado frío.

Nightfall,
too dark to read the page
too cold.

Persiguiéndose entre ellos
mis gatos se detienen
cuando truena.

Following each other
my cats stop
when it thunders.

Luminoso gusano
durmiendo en esta flor -
tu luz está encendida.

Glow worm
sleeping on this flower -
your light's on.

Crepúsculo,
niño aplastando dientes de león
con un palo.

Nightfall,
boy smashing dandelions
with a stick.

Amarillas flores del amanecer
pensando en
los borrachos de México

Early morning yellow flowers,
thinking about
the drunkards of Mexico.

Solo, en viejos
ropajes, saboreando el vino
bajo la luna

Alone, in old
Clothes, sipping wine
Beneath the moon

La luna
es un
limón ciego

The moon 
Is a
Blind lemon

Antiguo antiguo mundo
- faldas apretadas
en el auto nuevo

Ancient ancient world
-tight skirts
by the new car

Ah!, ¿a quién le importa?
Haré lo que quiera
liar otro porro.

Ah who cares?
I´ll do what I want
Roll another joint

El sueño de Dios
es sólo
un sueño

God´s dream
It´s only
A dream

Escuchando a los pájaros usando
diferentes voces, perdiendo
mi perspectiva de la Historia

Listening to birds using
Different voices, losing
My perspective of History

Some of the Dharma


Bajo el sol
la mariposa aletea
como la ventana de una iglesia

In the sun 
the butterfly wings 
Like a church window

Lluviosa noche,
las hojas en lo alto ondulan
bajo el cielo gris

Rainy night, 
the top leaves wave 
In the grey sky

Jack Kerouac (1922-1969)



Este camino
ya nadie lo recorre
salvo el crespúsculo.

Julio Cortázar (1914-1984)


1
si en el crepúsculo
el sol era memoria
ya no me acuerdo

2
la muerte invade
de vez en cuando el sueño
y hace sus cálculos

3
los pies de lluvia
nos devuelven el frío
de la desdicha

4
por si las moscas
hay profetas que callan
su profecía

5
inverno inverno
el inverno me gusta
si hace calor

6
los premios póstumos
se otorgan con desgana
y algo de lástima

7
y al laureado
no se le mueve un pelo
allá en su nicho

8
las religiones
no salvan / son apenas
un contratiempo

9
pasan misiles
ahítos de barbarie
globalizados

10
después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida

11
las hojas secas
son como el testamento
de los castaños

12
lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades

13
a nuestra muerte
no conviene olvidarla
ni recordarla

14
los sentimentos
son inocentes como
las armas blancas

15
la mariposa
recordadá por siempre
que fue gusano

16
hay pocas cosas
tan ensordecedoras
como el silencio

17
son manos locas
de pianista o de herrero
las que nos hablan

18
los hombres odian
presumen sueñan pero
las aves vuelan

19
los dos ladrones
miraron a jesús
y se miraron

20
cada suicida
sabe dónde le aprieta
la incertidumbre

21
óyeme oye
muchacha transeúnte
bésame el alma

22
no hay alergía
más alegre que el prólog
de la alegría

23
la vida es breve
lo afirmaron a una
falla y onetti

24
si no se esfuman
hay que tener cuidado
con los fantasmas

25
me gustaría
mirar todo de lejos
pero contigo

26
no sé tu nombre
sólo sé la mirada
con que lo dices

27
después de todo
la maniquí no sabe
que es libertina

28
cada trasplante
incorpora los flecos
del dueño antiguo

29
almas en plena
almas que lleva el diablo
todas son almas

30
cada comarca
tiene los fanatismos
que se merece

31
los que caminan
sobre ríos de vino
a veces flotan

32
puedro morirme
mas no acepto que muera
la humanidad

33
si hubiera dios
nadie le rezaría
por no aburrirle

34
vuando la pena
proviene del candor
puede ser dulce

35
dame cobijo
con toda la ternuna
que te he prestado

36
cuando te ríes
mis ojos te acompañan
con lagrimones

37
durante el sueño
los amantes son fieles
como animales

38
en cada historia
el perdón y la inquina
son estaciones

39
viejo curtido
ya no quiero pasar
por otro espanto

40
en plena noche
si mis manos te llaman
tus pechos vienen

41
el exiliado
se fue adaptando al tedio
de la nostalgia

42
la golondrina
du vuelta a su pasado
no encuentra el nido

43
la caracola
me deja en el oído
viejos pregones

44
no quiero verte
por el resto del año
o sea hasta el martes

45
diez de septiembre
no recuerdo otros vientos
tan desbocados

46
pasan la nubes
y el cielo queda limpio
de toda culpa

47
el río avanza
con los cisnes estáticos
y vanidosos

48
no sé mentir
nunca he mentido salvo
cuando he sabido

49
desde la biblia
el cielo y el desnudo
pecaron juntos

50
quiero vivir
hasta el último instante
de la tiniebla

51
las plantas oyen
si una las lisonjea
se hinchan de verde

52
si me mareo
puede que esté borracho
de tu mirada

53
las soledades
está demás decirlo
siempre andan solas

54
el cocodrilo
y el sauce llorón lloran
de puro vicio

55
cuando diluvia
pienso que está cayendo
el mar de arriba

56
al amor siemple
la paz de los burdeles
no le hace daño

57
drama cromático
el verde es un color
que no madura

58
las añoranzas 
son menos añoranzas
cerca del río

59
cuando mis ojos
si cierran y se abren
todo ha cambiado

60
qiuén lo diría
los débiles de veras
nunca se rinden

61
me siento viejo
pero el zorzal es joven
y me provoca

62
oscuro unánime /
sólo queda un farol
que pide auxilio

63
cuando anochece
se estremecen los pinos
y no es de frío

64
no me seduce
el burdel del poder /
prefiero el otro

65
pasa que al trébol
si tiene cuatro hojas
no hay quien lo aguante

66
en todo idilio
una boca hay que besa
y otra es besada

67
los apagones
permiten que uno trate
consigo mismo

68
cómo disfrutan
en un bando y en orto
los asesinos

69
en la laguna
el agua es un espejo
sin exigencias

70
mientras revivo
acuden primaveras
a mi memoria

71
mas si agonizo
los inviernos se instalan
como sabuesos

72
los grillos rezan
pero son oraciones
iconoclastas

73
en cofre nuevo
guardé los sentimientos /
perdí la llave

74
los epitafios
vienen a ser la gracia
del cementerio

75
me gustan cristo /
santo tomás de aquino /
la sulamita

76
por este puente
transcurren ilusiones
y contrabandos

77
llueve sin ruido
pero bajo el paraguas
funciona el beso

78
con la alborada
renacen los mejores
remordimientos

79
la novia piensa
en sábanas en tules
y en otro estreno

80
fiebre de oro
y en las calles y campos
barro y mendigos

Mario Benedetti (1920-2009)


Distintos cantos a la vez; 
La pajarera musical 
Es una torre de Babel.



LOS ZOPILOTES 


Llovió toda la noche 
Y no acaban de peinar sus plumas 
Al sol, los zopilotes.





LAS ABEJAS
Sin cesar gotea 
Miel el colmenar; 
Cada gota es una abeja...



EL SAÚZ
Tierno saúz 
Casi oro, casi ámbar 
Casi luz...



EL CHIRIMOYO 


La rama del chirimoyo 
Se retuerce y habla: 
Pareja de loros.



EL INSECTO

Breve insecto, vas de camino 
Plegadas las alas a cuestas, 
Como alforja de peregrino...



LOS GANSOS

Por nada los gansos 
Tocan alarma 
En sus trompetas de barro.


José Juan Tablada (Méx 1871-1945)


Sin 

el silencio 
de natura 
por dentro.

el poder adentro, 
del poder 
exterior.

el camino es todo lo que pasa—no
termina en sí.

el final es, 
gracia—sosiego—

alivio,
no redención.

cantando 
la evidencia

la evidencia del poder interior.


(Turtle Island, 1974)
Sólo una vez

casi en el ecuador 
casi en el equinoccio 
justo a medianoche 
desde un buque

la luna 
llena

en el centro del cielo.

                       Caleta de Sappa cerca de Singapur
                           Marzo, 1958
 (The Back Country, 1968)
Dando y dando

una caña cortada que flota 
una especie de Lady Komachi 
más sabia que yo 
lo mejor de tu belleza

escondida siempre, yū  gary-snyder-simbolo.jpg
“un resplandor de hojas rojas en oscuros bosques”
en tus ojos grises.
extranjera mírame
he vivido hambriento, solitario, frío
pero no solo
¿cómo estar solo contigo?
Danae a la luz del sol y las estrellas,
viento, olfateado en todas
                    las alturas 
de la mente.

en verdad no vas a ninguna parte 
me gustaría ir contigo, 
a la roca, al espacio
         —no puedo blandir este amor mío 
que se queda corto junto al tuyo.


(The Back Country, 1968)
El baño público 

la muchacha del baño

          vistiéndose, frente al espejo
              la muchacha del baño con un bello lunar y 
          falda roja me mira:
                 ¿soy acaso 
                                  diferente?

el bebé
           acostado, salpicado con agua caliente 
           silencioso, mueve los ojos 
           inescrutablemente 
           mea.

las hijas
           él detiene y enjuaga a sus dos hijitas
              que se retuercen, chillan por 
                 el-jabón-en-los-ojos, 
           exprimen sus propias cabelleras
              con serias manos de esposas, 
           me clavan una mirada, apuntan, mientras 
           les enjabona y lava sus
                colitas regordetas y apretadas 
           les revisa las orejas,
               & las mete en una tina caliente.
               con un granjero joven y bronceado
               un viejito arrugado
               y un estudiante que canta noche de paz.

           —ondeamos y flotamos como las algas 
           rosa encarnado en la luz vaporosa.

la vieja
           demasiado gorda y vieja para cuidarse 
              sólo está ahí
                 sacudiéndose ociosamente el rocío de su 
                            mata.

la joven
           indiferentemente mira, se seca el cuello
               un tímido brote de vello 
               unos puntitos por senos 
               —el año próximo se vestirá 
                                           escondida.

los hombres
           en cuclillas enjabonados y flexibles 
           tersa densa piel, músculos largos—

           veo a los hombres desnudos y muertos 
           tendidos en las playas
                                            noticieros, la 
                                                 guerra

(The Back Country, 1968)
Gary Snyder (1930)


Los textos clásicos de Basho, Buson e Isa, se encuentran fácilmente en Internet. Integran además la ya tradicional antología de Torres Agüero.