Escribir a partir de alguna de estas obras de Sergei Merenkov -o aun de ambas-
¡Despierta palabra!
Blog de los talleres de poesía y narrativa: Porque cada lectura es una traducción (Gadamer), porque cada poema tiene tantas lecturas como lectores, porque estamos en el mundo por la palabra y ella nos permite comunicar y reconocernos, porque todo es ficción aún los sueños. Por eso los convoco a que se lean con un sentido crítico; yo los coordinaré.
CONTENIDO DEL BLOG
jueves, 26 de noviembre de 2020
miércoles, 18 de noviembre de 2020
Humor y ciencia ficción
Escribir a partir del recorte periodístico con que ilustramos. ¡¡¡¡Se trata de un encuentro cercano del tercer tipo!!!! Con mucho humor, espacio para la ciencia ficción, para el diálogo, para la pura ciencia, y quién sabe cuántas cosas más. ¡Esperamos tus textos!
jueves, 12 de noviembre de 2020
Ejercicio de écfrasis
¿Que historia -relato, cuento o microficción- te sugiere "Ronda de noche", de Rembrandt?
Rembrandt Hamerszoon van Rijn - Ronda de Noche (1642)
lunes, 26 de febrero de 2018
La consigna consiste en establecer las cesuras en los dos poemas siguientes
domingo, 18 de febrero de 2018
Tus dedos fuertes recorriendo el arco
Con el que me sostengo sobre la tierra
-¿qué es acariciar un cuerpo
Sino evadir por un instante
las leyes de la gravedad?
Un par de brazos
para que mis hombros leviten
Y mi cabeza tenga un pecho
como punto de apoyo
El viejo sofá y los dos nosotros
Yo contra vos
como un tren que se detiene
en una estación en la noche
y resopla tranquilo
antes de emprender la marcha
otra vez
A veces tengo tanto cansancio de ser
De que mis palabras no digan lo que quiero
Tanta necesidad de un punto oscuro donde cerrar los ojos
y no tener que responder por nada, ni por nadie.
Sería hermoso encontrar esa habitación
con el sofá viejo
donde el arco de mi pie entre tus manos
no pesara como el engranaje de una locomotora
obligada a viajar llena de pasajeros
por un calendario implacable
Pero estamos en un mundo lleno de ruidos
y obligaciones y corazones entregados de lleno
a sus solitarios y tenaces conflictos
Vos y tus ojos viajan en otro carril
cono un tren de alta velocidad
Yo que antes alegremente me acoplaba
como vagón de cola al trayecto
no quiero más
que despojarme del aluminio de mi carrocería
Y dejarme caer blandamente
sobre el mullido abandono de caricias en los pies
Quiero un viejo sofá
Un pecho donde el peso de mi cabeza
Sea el viaje
La aventura
y basta.
y la tierra apareció rugosa
como la piel de un recién nacido;
dominada la zarza en lo bajo
entré y con una vara
marqué la zona para rellenar,
poco alcanzado por el sol
un limo informe;
al darme vuelta
vi el círculo de árboles
donde iba a estar la casa
y permanecí en su interior
como en un campo gravitatorio;
era el aire, un soplo,
una bienvenida; concluía
un país extranjero
y el páramo invernal,
despoblado el monte
a machete, se reordenaba
con los nuevos
accesos de la luz;
supe de los lugares que te eligen
y se convierten en un centro
sólo con mostrarte
que hay tierra alrededor
que en un giro
se oxigena el futuro;
a la extensión desprovista,
me entregué, sin votos,
a esa soleada austeridad
me confié, sin liturgias;
como la primera chispa
y el comienzo, ése
|
Elles, les ámes (...), sont malades
et elles souffrent et nul ne leur
porte-reméde; elles sont blessées et brisées et nul ne les panse. RUYSBROECK |
|
La luz mala se ha avecinado y nada es
cierto. Y si pienso en todo lo que leí acerca del espíritu... Cerré los ojos,
vi cuerpos luminosos que giraban en la niebla, en el lugar de las ambiguas
vecindades. No temas, nada te sobrevendrá, ya no hay violadores de tumbas. El
silencio, el silencio siempre, las monedas de oro del sueño.
Hablo como en mí se habla. No mi voz obstinada en parecer una voz humana sino la otra que atestigua que no he cesado de morar en el bosque. Si vieras a la que sin ti duerme en un jardín en ruinas en la memoria. Allí yo, ebria de mil muertes, hablo de mí conmigo sólo por saber si es verdad que estoy debajo de la hierba. No sé los nombres. ¿A quién le dirás que no sabes? Te deseas otra. La otra que eres se desea otra. ¿Qué pasa en la verde alameda? Pasa que no es verde y ni siquiera hay una alameda. Y ahora juegas a ser esclava para ocultar tu corona ¿otorgada por quién? ¿quién te ha ungido? ¿quién te ha consagrado? El invisible pueblo de la memoria más vieja. Perdida por propio designio, has renunciado a tu reino por las cenizas. Quien te hace doler te recuerda antiguos homenajes. No obstante, lloras funestamente y evocas tu locura y hasta quisieras extraerla de ti como si fuese una piedra a ella, tu solo privilegio. En un muro blanco dibujas las alegorías del reposo, y es siempre una reina loca que yace bajo la luna sobre la triste hierba del viejo jardín. Pero no hables de los jardines, no hables de la luna no hables de la rosa, no hables del mar. Habla de lo que sabes. Habla de lo que vibra en tu médula y hace luces y sombras en tu mirada, habla del dolor incesante de tus huesos, habla del vértigo, habla de tu respiración, de tu desolación, de tu traición. Es tan oscuro, tan en silencio el proceso a que me obligo. Oh habla del silencio. De repente poseída por un funesto presentimiento de un viento negro que impide respirar, busqué el recuerdo de alguna alegría que me sirviera de escudo, o de arma de defensa, o aun de ataque. Parecía el Eclesiastés: busqué en todas mis memorias y nada, nada debajo de la aurora de dedos negros. Mi oficio (también en el sueño lo ejerzo) es conjurar y exorcizar. A qué hora empezó la desgracia? No quiero saber. No quiero más que un silencio para mí y las que fui, un silencio como la pequeña choza que encuentran en el bosque los niños perdidos. Y qué sé yo qué ha de ser de mí si nada rima con nada. Te despeñas. Es el sinfín desesperante, igual y no obstante contrario a la noche de los cuerpos donde apenas un manantial cesa aparece otro que reanuda el fin de las aguas. Sin el perdón de las aguas no puedo vivir. Sin el mármol final del cielo no puedo morir. En ti es de noche. Pronto asistirás al animoso encabritarse del animal que eres. Corazón de la noche, habla. Haberse muerto en quien se era y en quien se amaba, haberse y no haberse dado vuelta como un cielo tormentoso y celeste al mismo tiempo. Hubiese querido más que esto y a la vez nada. Va y viene diciéndose solo en solitario vaivén. Un perderse gota a gota el sentido de los días. Señuelos de conceptos. Trampas de vocales. La razón me muestra la salida del escenario donde levantaron una iglesia bajo la lluvia: la mujer-loba deposita a su vástago en el umbral y huye. Hay una luz tristísima de cirios acechados por un soplo maligno. Llora la niña loba. Ningún dormido la oye. Todas las pestes y las plagas para los que duermen en paz. Esta voz ávida venida de antiguos plañidos. Ingenuamente existes, te disfrazas de pequeña asesina, te das miedo frente al espejo. Hundirme en la tierra y que la tierra se cierre sobre mí. Éxtasis innoble. Tú sabes que te han humillado hasta cuando te mostraban el sol. Tú sabes que nunca sabrás defenderte, que sólo deseas presentarles el trofeo, quiero decir tu cadáver, y que se lo coman y se lo beban. Las moradas del consuelo, la consagración de la inocencia, la alegría inadjetivable del cuerpo. Si de pronto una pintura se anima y el niño florentino que miras ardientemente extiende una mano y te invita a permanecer a su lado en la terrible dicha de ser un objeto a mirar y admirar. No (dije), para ser dos hay que ser distintos. Yo estoy fuera del marco pero el modo de ofrendarse es el mismo. Briznas, muñecos sin cabeza, yo me llamo, yo me llamo toda la noche. Y en mi sueño un carromato de circo lleno de corsarios muertos en sus ataúdes. Un momento antes, con bellísimos atavíos y parches negros en el ojo, los capitanes saltaban de un bergantín a otro como olas, hermosos como soles. De manera que soñé capitanes y ataúdes de colores deliciosos y ahora tengo miedo a causa de todas las cosas que guardo, no un cofre de piratas, no un tesoro bien enterrado, sino cuantas cosas en movimiento, cuantas pequeñas figuras azules y doradas gesticulan y danzan (pero decir no dicen), y luego está el espacio negro -déjate caer, déjate caer-, umbral de la más alta inocencia o tal vez tan sólo de la locura. Comprendo mi miedo a una rebelión de las pequeñas figuras azules y doradas. Alma partida, alma compartida, he vagado y errado tanto para fundar uniones con el niño pintado en tanto que objeto a contemplar, y no obstante, luego de analizar los colores y las formas, me encontré haciendo el amor con un muchacho viviente en el mismo momento que el del cuadro se desnudaba y me poseía detrás de mis párpados cerrados. Sonríe y yo soy una minúscula marioneta rosa con un paraguas celeste yo entro por su sonrisa yo hago mi casita en su lengua yo habito en la palma de su mano cierra sus dedos un polvo dorado un poco de sangre adiós oh adiós. Como una voz no lejos de la noche arde el fuego más exacto. Sin piel ni huesos andan los animales por el bosque hecho cenizas. Una vez el canto de un solo pájaro te había aproximado al calor más agudo. Mares y diademas, mares y serpientes. Por favor, mira cómo la pequeña calavera de perro suspendida del cielo raso pintado de azul se balancea con hojas secas que tiemblan en torno de ella. Grietas y agujeros en mi persona escapada de un incendio. Escribir es buscar en el tumulto de los quemados el hueso del brazo que corresponda al hueso de la pierna. Miserable mixtura. Yo restauro, yo reconstruyo, yo ando así de rodeada de muerte. Y es sin gracia, sin aureola, sin tregua. Y esa voz, esa elegía a una causa primera: un grito, un soplo, un respirar entre dioses. Yo relato mi víspera, ¿Y qué puedes tú? Sales de tu guarida y no entiendes. Vuelves a ella y ya no importa entender o no. Vuelves a salir y no entiendes. No hay por donde respirar y tú hablas del soplo de los dioses. No me hables del sol porque me moriría. Llévame como a una princesita ciega, como cuando lenta y cuidadosamente se hace el otoño en un jardín. Vendrás a mí con tu voz apenas coloreada por un acento que me hará evocar una puerta abierta, con la sombra de un pájaro de bello nombre, con lo que esa sombra deja en la memoria, con lo que permanece cuando avientan las cenizas de una joven muerta, con los trazos que duran en la hoja después de haber borrado un dibujo que representaba una casa, un árbol, el sol y un animal. Si no vino es porque no vino. Es como hacer el otoño. Nada esperabas de su venida. Todo lo esperabas. Vida de tu sombra ¿qué quieres? Un transcurrir de fiesta delirante, un lenguaje sin límites, un naufragio en tus propias aguas, oh avara. Cada hora, cada día, yo quisiera no tener que hablar. Figuras de cera los otros y sobre todo yo, que soy más otra que ellos. Nada pretendo en este poema si no es desanudar mi garganta. Rápido, tu voz más oculta. Se transmuta, te transmite. Tanto que hacer y yo me deshago. Te excomulgan de ti. Sufro, luego no sé. En el sueño el rey moría de amor por mí. Aquí, pequeña mendiga, te inmunizan. (Y aún tienes cara de niña; varios años más y no les caerás en gracia ni a los perros.) mi cuerpo se abría al conocimiento de mi estar y de mi ser confusos y difusos mi cuerpo vibraba y respiraba según un canto ahora olvidado yo no era aún la fugitiva de la música yo sabía el lugar del tiempo y el tiempo del lugar en el amor yo me abría y ritmaba los viejos gestos de la amante heredera de la visión de un jardín prohibido La que soñó, la que fue soñada. Paisajes prodigiosos para la infancia más fiel. A falta de eso -que no es mucho-, la voz que injuria tiene razón. La tenebrosa luminosidad de los sueños ahogados. Agua dolorosa. El sueño demasiado tarde, los caballos blancos demasiado tarde, el haberme ido con una melodía demasiado tarde. La melodía pulsaba mi corazón y yo lloré la pérdida de mi único bien, alguien me vio llorando en el sueño y yo expliqué (dentro de lo posible), mediante palabras simples (dentro de lo posible), palabras buenas y seguras (dentro de lo posible). Me adueñé de mi persona, la arranqué del hermoso delirio, la anonadé a fin de serenar el terror que alguien tenía a que me muriera en su casa. ¿Y yo? ¿A cuántos he salvado yo? El haberme prosternado ante el sufrimiento de los demás, el haberme acallado en honor de los demás. Retrocedía mi roja violencia elemental. El sexo a flor de corazón, la vía del éxtasis entre las piernas. Mi violencia de vientos rojos y de vientos negros. Las verdaderas fiestas tienen lugar en el cuerpo y en los sueños. Puertas del corazón, perro apaleado, veo un templo, tiemblo, ¿qué pasa? No pasa. Yo presentía una escritura total. El animal palpitaba en mis brazos con rumores de órganos vivos, calor, corazón, respiración, todo musical y silencioso al mismo tiempo. ¿Qué significa traducirse en palabras? Y los proyectos de perfección a largo plazo; medir cada día la probable elevación de mi espíritu, la desaparición de mis faltas gramaticales. Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar. La luz, el vino prohibido, los vértigos, ¿para quién escribes? Ruinas de un templo olvidado. Si celebrar fuera posible. Visión enlutada, desgarrada, de un jardín con estatuas rotas. Al filo de la madrugada los huesos te dolían. Tú te desgarras. Te lo prevengo y te lo previne. Tú te desarmas. Te lo digo, te lo dije. Tú te desnudas. Te desposees. Te desunes. Te lo predije. De pronto se deshizo: ningún nacimiento. Te llevas, te sobrellevas. Solamente tú sabes de este ritmo quebrantado. Ahora tus despojos, recogerlos uno a uno, gran hastío, en dónde dejarlos. De haberla tenido cerca, hubiese vendido mi alma a cambio de invisibilizarme. Ebria de mí, de la música, de los poemas, por qué no dije del agujero de ausencia. En un himno harapiento rodaba el llanto por mi cara. ¿Y por qué no dicen algo? ¿Y para qué este gran silencio? De: Extracción de la piedra de locura (Fragmento).
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Foto: Evgeny Freeone.
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jueves, 16 de octubre de 2014
Breve antología del HAIKU
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Book of Haiku (1968)
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Pájaros cantando en la oscuridad - Lluvioso amanecer. |
Birds singing in the dark - Rainy dawn. |
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Esta tarde de Julio una gran rana En el umbral de mi puerta. |
This July evening, a large frog On my door sill. |
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La baja amarilla luna sobre la tranquila luz del hogar |
The low yellow moon above the Quiet lamplit house |
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Desanimante señal - la pescadería Está cerrada. |
Unencouraging sign - the fish store Is closed. |
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Cabeceando contra la pared, las flores estornudan. |
Nodding against the wall, the flowers Sneeze |
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El sabor de la lluvia - ¿Por qué arrodillarse? |
The taste of rain - Why kneel? |
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La luna, la estrella fugaz - Mira a otra parte |
The moon, the falling star - Look elsewhere |
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La lluvia ha llenado la fuente de los pájaros Nuevamente, casi |
The rain has filled the birdbath Again, almost |
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Y el silencioso gato sentado junto al poste Percibe la luna |
And the quiet cat sitting by the post Perceives the moon |
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Inútil, inútil la fuerte lluvia Dirigiéndose al mar. |
Useless, useless, the heavy rain Driving into the sea. |
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Esos pájaros sentados ahí afuera sobre la cerca - Todos ellos van a morir. |
Those birds sitting out there on the fence - They're all going to die. |
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El fondo de mis zapatos está mojado por caminar bajo la lluvia |
The bottoms of my shoes are wet from walking in the rain |
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De la novela Desolation
Angels (1965)
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Bruma hirviendo desde la cumbre - las montañas están limpias. |
Mist boiling from the ridge - the mountains Are clean. |
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Bruma antes de la cima - el sueño Continúa. |
Mist before the peak - the dream Goes on |
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The Northport Haiku (1964)
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Cierra los ojos - El propietario está golpeando En la puerta trasera. |
Close your eyes - Landlord knocking On the back door. |
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Una silenciosa noche de Otoño y estos tontos Comienzan a discutir |
A quiet Autumn night and these fools Are starting to argue |
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Sea lo que sea, renuncio - ahora dejaré salir mi aliento - |
Whatever it is, I quit -now I'll let my breath out - |
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Cuántos gatos necesitan por aquí para una orgía |
How many cats they need around here For any orgy? |
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Esta noche bajaré mi cola -- Los he visto merodeando el pueblo |
Tonight I'll lower my tail -- I've seen them around town. |
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Si salgo ahora mis garras se mojarán |
If I go out now, my paws will get wet |
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Viene un auto pero el gato sabe que no es una culebra |
A car is coming but the cat knows It's not a snake |
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En Londres los gatos pueden dormir En la puerta del carnicero |
In London-town cats can sleep In the butcher's doorway. |
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American Haiku (1959)
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No hubo telegrama hoy Sólo más hojas cayeron. |
No telegram today only more leaves fell. |
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Borracho como un búho, escribiendo cartas bajo la tormenta |
Drunk as a hoot owl, writing letters by thunderstorm. |
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Todo el día usando un gorro eso no estaba en mi cabeza |
All day long wearing a hat that wasn't on my head. |
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Cruzando un campo de fútbol volviendo a casa del trabajo el solitario hombre de negocios |
Crossing the football field coming home from work - the lonely businessman. |
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Chasquea tus dedos detén el mundo la lluvia se acrecienta. |
Snap your finger stop the world - rain falls harder. |
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Anochece demasiado oscuro para leer la página demasiado frío. |
Nightfall, too dark to read the page too cold. |
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Persiguiéndose entre ellos mis gatos se detienen cuando truena. |
Following each other my cats stop when it thunders. |
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Luminoso gusano durmiendo en esta flor - tu luz está encendida. |
Glow worm sleeping on this flower - your light's on. |
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Crepúsculo, niño aplastando dientes de león con un palo. |
Nightfall, boy smashing dandelions with a stick. |
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Amarillas flores del amanecer pensando en los borrachos de México |
Early morning yellow flowers, thinking about the drunkards of |
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Solo, en viejos ropajes, saboreando el vino bajo la luna |
Alone, in old Clothes, sipping wine Beneath the moon |
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La luna es un limón ciego |
The moon Is a Blind lemon |
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Antiguo antiguo mundo - faldas apretadas en el auto nuevo |
Ancient ancient world -tight skirts by the new car |
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Ah!, ¿a quién le importa? Haré lo que quiera liar otro porro. |
Ah who cares? I´ll do what I want Roll another joint |
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El sueño de Dios es sólo un sueño |
God´s dream It´s only A dream |
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Escuchando a los pájaros usando diferentes voces, perdiendo mi perspectiva de la Historia |
Listening to birds using Different voices, losing My perspective of History |
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Some of the Dharma
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Bajo el sol la mariposa aletea como la ventana de una iglesia |
In the sun the butterfly wings Like a church window |
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Lluviosa noche, las hojas en lo alto ondulan bajo el cielo gris |
Rainy night, the top leaves wave In the grey sky |
si en el crepúsculo
el sol era memoria
ya no me acuerdo
2
la muerte invade
de vez en cuando el sueño
y hace sus cálculos
3
los pies de lluvia
nos devuelven el frío
de la desdicha
4
por si las moscas
hay profetas que callan
su profecía
5
inverno inverno
el inverno me gusta
si hace calor
6
los premios póstumos
se otorgan con desgana
y algo de lástima
7
y al laureado
no se le mueve un pelo
allá en su nicho
8
las religiones
no salvan / son apenas
un contratiempo
9
pasan misiles
ahítos de barbarie
globalizados
10
después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida
11
las hojas secas
son como el testamento
de los castaños
12
lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades
13
a nuestra muerte
no conviene olvidarla
ni recordarla
14
los sentimentos
son inocentes como
las armas blancas
15
la mariposa
recordadá por siempre
que fue gusano
16
hay pocas cosas
tan ensordecedoras
como el silencio
17
son manos locas
de pianista o de herrero
las que nos hablan
18
los hombres odian
presumen sueñan pero
las aves vuelan
19
los dos ladrones
miraron a jesús
y se miraron
20
cada suicida
sabe dónde le aprieta
la incertidumbre
21
óyeme oye
muchacha transeúnte
bésame el alma
22
no hay alergía
más alegre que el prólog
de la alegría
23
la vida es breve
lo afirmaron a una
falla y onetti
24
si no se esfuman
hay que tener cuidado
con los fantasmas
25
me gustaría
mirar todo de lejos
pero contigo
26
no sé tu nombre
sólo sé la mirada
con que lo dices
27
después de todo
la maniquí no sabe
que es libertina
28
cada trasplante
incorpora los flecos
del dueño antiguo
29
almas en plena
almas que lleva el diablo
todas son almas
30
cada comarca
tiene los fanatismos
que se merece
31
los que caminan
sobre ríos de vino
a veces flotan
32
puedro morirme
mas no acepto que muera
la humanidad
33
si hubiera dios
nadie le rezaría
por no aburrirle
34
vuando la pena
proviene del candor
puede ser dulce
35
dame cobijo
con toda la ternuna
que te he prestado
36
cuando te ríes
mis ojos te acompañan
con lagrimones
37
durante el sueño
los amantes son fieles
como animales
38
en cada historia
el perdón y la inquina
son estaciones
39
viejo curtido
ya no quiero pasar
por otro espanto
40
en plena noche
si mis manos te llaman
tus pechos vienen
41
el exiliado
se fue adaptando al tedio
de la nostalgia
42
la golondrina
du vuelta a su pasado
no encuentra el nido
43
la caracola
me deja en el oído
viejos pregones
44
no quiero verte
por el resto del año
o sea hasta el martes
45
diez de septiembre
no recuerdo otros vientos
tan desbocados
46
pasan la nubes
y el cielo queda limpio
de toda culpa
47
el río avanza
con los cisnes estáticos
y vanidosos
48
no sé mentir
nunca he mentido salvo
cuando he sabido
49
desde la biblia
el cielo y el desnudo
pecaron juntos
50
quiero vivir
hasta el último instante
de la tiniebla
51
las plantas oyen
si una las lisonjea
se hinchan de verde
52
si me mareo
puede que esté borracho
de tu mirada
53
las soledades
está demás decirlo
siempre andan solas
54
el cocodrilo
y el sauce llorón lloran
de puro vicio
55
cuando diluvia
pienso que está cayendo
el mar de arriba
56
al amor siemple
la paz de los burdeles
no le hace daño
57
drama cromático
el verde es un color
que no madura
58
las añoranzas
son menos añoranzas
cerca del río
59
cuando mis ojos
si cierran y se abren
todo ha cambiado
60
qiuén lo diría
los débiles de veras
nunca se rinden
61
me siento viejo
pero el zorzal es joven
y me provoca
62
oscuro unánime /
sólo queda un farol
que pide auxilio
63
cuando anochece
se estremecen los pinos
y no es de frío
64
no me seduce
el burdel del poder /
prefiero el otro
65
pasa que al trébol
si tiene cuatro hojas
no hay quien lo aguante
66
en todo idilio
una boca hay que besa
y otra es besada
67
los apagones
permiten que uno trate
consigo mismo
68
cómo disfrutan
en un bando y en orto
los asesinos
69
en la laguna
el agua es un espejo
sin exigencias
70
mientras revivo
acuden primaveras
a mi memoria
71
mas si agonizo
los inviernos se instalan
como sabuesos
72
los grillos rezan
pero son oraciones
iconoclastas
73
en cofre nuevo
guardé los sentimientos /
perdí la llave
74
los epitafios
vienen a ser la gracia
del cementerio
75
me gustan cristo /
santo tomás de aquino /
la sulamita
76
por este puente
transcurren ilusiones
y contrabandos
77
llueve sin ruido
pero bajo el paraguas
funciona el beso
78
con la alborada
renacen los mejores
remordimientos
79
la novia piensa
en sábanas en tules
y en otro estreno
80
fiebre de oro
y en las calles y campos
barro y mendigos
La pajarera musical
Es una torre de Babel.

LOS ZOPILOTES
Llovió toda la noche
Y no acaban de peinar sus plumas
Al sol, los zopilotes.

LAS ABEJAS
Sin cesar gotea
Miel el colmenar;
Cada gota es una abeja...

EL SAÚZ
Tierno saúz
Casi oro, casi ámbar
Casi luz...

EL CHIRIMOYO
La rama del chirimoyo
Se retuerce y habla:
Pareja de loros.

EL INSECTO
Breve insecto, vas de camino
Plegadas las alas a cuestas,
Como alforja de peregrino...

LOS GANSOS
Por nada los gansos
Tocan alarma
En sus trompetas de barro.

de natura
por dentro.
el poder adentro,
del poder
exterior.
el camino es todo lo que pasa—no
termina en sí.
el final es,
gracia—sosiego—
alivio,
no redención.
cantando
la evidencia
la evidencia del poder interior.
(Turtle Island, 1974)
casi en el ecuador
casi en el equinoccio
justo a medianoche
desde un buque
la luna
llena
en el centro del cielo.
Caleta de Sappa cerca de Singapur
una especie de Lady Komachi
más sabia que yo
lo mejor de tu belleza
escondida siempre, yū
“un resplandor de hojas rojas en oscuros bosques”
en tus ojos grises.
extranjera mírame
he vivido hambriento, solitario, frío
pero no solo
¿cómo estar solo contigo?
Danae a la luz del sol y las estrellas,
viento, olfateado en todas
las alturas
de la mente.
en verdad no vas a ninguna parte
me gustaría ir contigo,
a la roca, al espacio
—no puedo blandir este amor mío
que se queda corto junto al tuyo.
(The Back Country, 1968)
vistiéndose, frente al espejo
la muchacha del baño con un bello lunar y
falda roja me mira:
¿soy acaso
diferente?
el bebé
acostado, salpicado con agua caliente
silencioso, mueve los ojos
inescrutablemente
mea.
las hijas
él detiene y enjuaga a sus dos hijitas
que se retuercen, chillan por
el-jabón-en-los-ojos,
exprimen sus propias cabelleras
con serias manos de esposas,
me clavan una mirada, apuntan, mientras
les enjabona y lava sus
colitas regordetas y apretadas
les revisa las orejas,
& las mete en una tina caliente.
con un granjero joven y bronceado
un viejito arrugado
y un estudiante que canta noche de paz.
—ondeamos y flotamos como las algas
rosa encarnado en la luz vaporosa.
la vieja
demasiado gorda y vieja para cuidarse
sólo está ahí
sacudiéndose ociosamente el rocío de su
mata.
la joven
indiferentemente mira, se seca el cuello
un tímido brote de vello
unos puntitos por senos
—el año próximo se vestirá
escondida.
los hombres
en cuclillas enjabonados y flexibles
tersa densa piel, músculos largos—
veo a los hombres desnudos y muertos
tendidos en las playas
noticieros, la
guerra
(The Back Country, 1968)








